El Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, y la Autoridad de Cuarentena de Indonesia (IQA) iniciaron el intercambio de Certificados Fitosanitarios Electrónicos (ePhyto), agilizando la tramitación de exportaciones e importaciones entre ambos países, sin necesidad de documentos en papel. El sistema contempla productos hortofrutícolas, forestales y material de propagación vegetal, además de certificados de reexportación en ambas direcciones comerciales. Desde 2018, las exportaciones chilenas a Indonesia han superado los 45,7 millones de kilos.
El ministro de Agricultura, Jaime Campos, destacó “estamos muy satisfechos con este avance, que refleja la confianza y el trabajo de cooperación que Chile e Indonesia han construido en materia fitosanitaria. El intercambio electrónico de certificados nos permite modernizar y agilizar la tramitación del comercio entre ambos países, reduciendo el uso de documentos en papel y manteniendo las garantías sanitarias que protegen nuestra producción agrícola y forestal".
En la misma línea, el director Nacional del SAG, Domingo Rojas Philippi, señaló que “este hito demuestra la solidez de nuestros sistemas y la capacidad técnica del Servicio para avanzar hacia procesos cada vez más modernos, seguros y eficientes. La puesta en marcha de este intercambio electrónico fue posible gracias a la exitosa validación de las pruebas técnicas realizadas mediante el HUB ePhyto de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF), herramienta que facilita el intercambio seguro de información entre las Organizaciones Nacionales de Protección Fitosanitaria”.
Desde 2018 se han emitido 3.263 certificados fitosanitarios en papel para envíos entre ambos países, respaldando exportaciones que superan los 45,7 millones de kilos de productos chilenos. Del total de certificados emitidos, el 61,2% corresponde a productos hortofrutícolas, destacando la uva fresca, mientras que el 38,49% corresponde a productos forestales, principalmente madera aserrada de pino.
La certificación electrónica entrega importantes beneficios para exportadores e importadores, entre ellos una mayor seguridad documental, reducción del riesgo de falsificación, disminución de tiempos asociados al envío de documentos físicos y menores costos de impresión, almacenamiento y mensajería.
Con este avance, el SAG continúa fortaleciendo la modernización de los procesos de certificación fitosanitaria y facilitando el comercio internacional de productos silvoagrícolas, contribuyendo a una gestión más eficiente, segura y sustentable.